lunes, 24 de junio de 2013

Capullo

Desordenaste el cosmos,
para volverlo a ordenar
de nada me sirvió el oxigeno 
no pude respirar
tu ecos rebotaba como una gran aurora boreal
luego se dispersaba 
entre mis brazos volviendo a colisionar

Mi barco navegaba
y esta vez lo hacía fuera del mar
iba surcando el cielo atravesando 
el hemisferio y más allá

Me atrapó el fluvio de tus ojos
y cedí ante el celeste ataque ,sin revés

Naufragué cerca de poder hablarte
y caí aturdido en lo más alto, te perdí.

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