sábado, 19 de noviembre de 2011

Vomito semántico

"Doblar relojes nunca fue tan fácil",leí aquello mientras iba sentado en el bus metálico con asientos cómodos y manubrio de camión.Nunca sentí el tiempo doblarse como ese entonces.Los punteros del reloj bailaban bajo la arritmia de mi corazón,sosegados solamente por el ruido de las palabras innecesarias e inútiles.Me bajé y decidí caminar.Muchas veces lo pensé,pero las palabras dominaban más,esa lógica deductiva,que a la larga te hace infeliz.Las gotas cayeron de pronto,o quizás,nunca lo fue así,porque mi mirada se mantenía en el suelo húmedo.Disfruté de aquello,de empaparme en una especie de libertad y sentir como los brazos pueden abrirse,extenderse y sentir que eres el mejorcito de todos.Las palabras ya no caminaban conmigo, me habían dejado en paz por un momento,por un crudo momento voraz,que acabaría en lo mismo de siempre.Fui feliz y el tiempo realmente se detuvo,las miradas de personas se percibían,el estallido pulmonar y el respirar el fresco de la felicidad.En ese momento comprendí muchas cosas.En ese momento se detuvieron todos menos el bus.

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