jueves, 17 de noviembre de 2011

Mira, está debajo de tus pies

Se descubren solos sus caras para poder mirarse sinceramente a los ojos (esos ojos que me encantan). Se acarician sus caras, mientras el ruido de los medios de transportes proporcionados por los gobiernos con forma de "nunca he estado aquí" tratan de perturbar nuestra concentración. Mira, está debajo de tus pies y, ¿todavía no te das cuenta?. Limpiaste tus zapatos que recorren las vivencias más inesperadas (inesperada) y sacuden (remezo) tu sentir en algo más que una montaña rusa (remeces), que se deja caer en dos segundos, en tres y quizás en dos, multiplicados por cada latido que está aquí dentro. Le digo que pase y ella entra, meto su aliento dentro para que saque lo más preciado de mí, lo mejor que se podría considerar, aunque el ruido de los transportes siga causando estrago en algunos, pero no en nuestras manos)

1 comentario:

Rose dijo...

Todo dicho desde antes de tus probabilidades que dañarían...