Seguí los caminos errantes y viví. Apretarse las manos fuertes, ya es una condición de privilegio con tantas caras falsas. Apretar con las dos manos la espalda del otro,es ganarle al señor retamales.Decidí apartarme de lo vago y opresivo,falso y estúpido,para sólo desear la muerte sin sentido. El rendirse es un acto ofensivo,prepotente,valorable y penoso,por suerte que ya lo hice. El personaje del lenguaje deslenguado,poco profundo,música estancada y mundos ficticios ha muerto.Ahora entraré,golpearé la puerta y la abriré para disfrutar de una nueva vida.
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