En mis palmas se encontraba el odio fugaz con que me guió a cometer tal crimen. La maté por dentro,enrollando su dignidad hacia su cuello,cortando su sentir y permitiendo que sus sueños se llenaran en sangre. Se sentaron todos a la cena. Yo me postulaba como el heredero al trono,por lo tanto,"El rey Arturo" de ese entonces, era yo. A mí derecha se escribia, la historia de Rocío, una joven bella, amable y de muy buen carácter,también destacando su interés por las pinturas y las letras.Sentía que Miguel la observaba atentamente, ese es mi hermano mayor,era modelo para los alemanes Nazi con su ideología basada en la onda retro,postulada más adelanta, por el gay de Morrisey. Tenía una complejidad en su ojo derecho, que cada vez que se ponía nervioso, le lagrimaba como si le estuvieran dando con el puño más grande del antifascismo.Mi tío, Isabello (Nombre para algún Altazor) venía de Italia. De una región que no me acuerdo y no me interesa.Tenía modales muy extraños, como dejar sus zapatos en la puerta de su habitación rellenos de diario del día anterior,dando una posibilidad tan inmensa a la buena suerte, que yo prefería jugar un cartón de lotería.Además, el tío Isabello era el último en pararse de la mesa. Quedaba inmóvil varios minutos,aplastado quizás por gigantes de su mente. Isabello decía, que lograba comunicarse con el futuro,que sus manos siempre estarían heladas y quebrajadas por el frío.
Pasaron semanas donde sentía que estaba completo, que estaba Feliz. No hubo momento, que recordara el accidente donde mis padres fallecieron por culpa de ellos.El día viernes después de... entré al baño y al momento de mirarme al espejo,sentí que otra persona con estos mismos ojos y cara se observaba.Hubo un inmenso momento de agonía,desconocimiento,arrepentimiento y angustia.Las manos frías aparecieron sobre mis hombros, esas quebrajadas por el frío.Desaparecieron para meterse en mi cabeza,transpirar helado,huir por un instante del daño con esos autos clavados al piso llenos de nieve y amargura.Fingí estar bien y le pedí que se fuera, que no volviera más. En ese instante, desaté mis manos para poder pelear contra mi enemigo,pero juró que no volvería,lo juró como un marica.Me sequé la cara de la duda y salí a caminar. Encontré a Rocío en un parque lleno de árboles bien dotados de su bienestar verde.Me senté al lado de ella para poder sentirme en calma y su cabeza cayó al vacío de la extrañeza en la costumbre. Procuré tomarla con cuidado y llevarla donde Isabello, que él sabía de estas cosas.Me dijo que había que dejarla tranquila y que tuviera calma.Tomó la cabeza y la dejó debajo de la escalera,mientras el cuerpo lo dejó sentado en la silla de patio, que queda justo al frente de la familia Petterson, la más honorable de la ronda de estúpidos de la ciudad.Nunca supe porque lo eran.Mis teorías eran dos. La primera,por la facilidad de su hija de darle felicidad gratuita a los hombres de la cuadra y la segunda la seguridad del señor petterson fundada en su poder en los negocios del papel de biblia y el polvo blanco.Durante ese lapso de reflexión envidiosa(con harta envidia) entra Miguel desesperado por encontrar su reloj blanco lleno de diamantes y autografiado por su adinerado idolo del movimiento que la rompe. Le dije que Rocío habría sufrido un resfriado y que su cuerpo andaba pensando por sí solo dentro de la casa. No me dio ninguna certeza de haberme escuchado, se fue para el baño y salió gritando hacia la calle.Después de ese episodio tan intimo,logré conseguir que mis sueños volvieran a estar en paz,por lo que los concilié por un largo momento.
Desperté con mis manos congeladas, con mis uñas más sucias,largas y con mi aliento más desgastado por los poderes politicos de ese entonces.Me levanté y mi cuerpo se quejaba de las calles largas sin luces en la ciudad, de los animales que no tenían algún lugar donde cobijar esa noche.Sentía que todo había cambiado,también él. No necesitaba algún amigo filudo para descuartizar mis ganas de hacer justicia.Realmente sentía que tus percepciones de la vida habían cambiado para hacer que fueran normales.Miré a mí alrededor,conseguí que mi cama tuviera una mezcla de colores.Reí por un segundo, para amenizar mi pena de estar solo, de seguir en pie sin algo seguro.Abrí aquella puerta que me separaba de lo mío, lo de él.Subí las escaleras construidas con esfuerzo y sacrificio,subí lento para sentir cada peldaño de la victoria.Me acerqué al flamante sol, lo miré con júbilo(texto biblico)y reaccioné ante mis miedo.Corrí hacía la punta de mi todo, de el de todos y abrí mis brazos para algo sorprendente. Experimenté el viento que me decía al oído que ya no lloraría más y abracé el cemento para despertar.Seguí soñando para conciliar la ternura de sus brazos...
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