jueves, 30 de diciembre de 2010
Nuevo y la desesperación
Seguí los caminos errantes y viví. Apretarse las manos fuertes, ya es una condición de privilegio con tantas caras falsas. Apretar con las dos manos la espalda del otro,es ganarle al señor retamales.Decidí apartarme de lo vago y opresivo,falso y estúpido,para sólo desear la muerte sin sentido. El rendirse es un acto ofensivo,prepotente,valorable y penoso,por suerte que ya lo hice. El personaje del lenguaje deslenguado,poco profundo,música estancada y mundos ficticios ha muerto.Ahora entraré,golpearé la puerta y la abriré para disfrutar de una nueva vida.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Muerte
Despojado de toda oportunidad para surgir ,se levantó a las 08:00 Am para abrir los ojos y respirar el mismo aire de siempre,denso e incoloro.Todavía no ponía un pie fuera de la cama,cuando ya enredaba su mente en un análisis de las injusticias históricas que había sufrido América. Me lavé la cara como si estuviera golpeando al mejor enemigo. Se puso la polera negra, sus pantalones negros mal "apitillados",sus zapatos cafés formales para tratar de parecer el chico del post-modernismo mal desarrollado.Me desayuné huevos revueltos con tomate,cosa que nunca hice en años.Miré hacia la ventana que da para la calle de los colectivos y vi que todo estaba fresco,menos yo.ÉL sentía que algo sería distinto ese día de trámites cortos hogareños y que sólo debía enfrentar la situación.Caminé para tomar la micro donde el 2% de los pasajeros pasaba su autorización a la maquinita que daba luz verde, el resto hacía malabares de todo tipo,incluso algunos jugaban al limbo o al saltar la valla.La mente se extrañaba del mismo paisaje,de los mismos lugares,se sentía que todo era aún más inexplicablemente gris. Bajando a su destino,sintió que ahora realmente miraba la magnitud de los edificios,del ruido callejero,de cuán loco era todo eso y también de su fracaso.Decidí cruzar la calle principal con nombre de un cerro culiado, donde gente iba a culiar y más gente culiaría en algún futuro. Vió que todos iban con prisa y que no sabia si ir a su ritmo, o alejarse de todo.Caminó sin rumbo a las calles bien cuidadas,donde la gente cambia hasta de caracho.Me acerqué a un vendedor de almacén,mientras tarareaba una canción y le pregunté si él era feliz.El tipo me puso una cara extraña y me echó del local.Siguió caminando sentía que debía tener una referencia de lo que era felicidad. Se acercó a mucha gente y todos evadían,algunos riéndose y otros apartándolo con garabatos. No me explicaba todo eso,no sabía si la gente realmente era feliz y no querían decirme cómo serlo o era una ofensa para ellos,era algo tan guardado.Despertó en una banca ,donde ya no pasaban micros. Me miré las manos,era de noche, pero las miré y vi sangre,no sé si mía o la de él. Se puso de pie y de inmediato cae sin poder pararse.Me dolía mucho,alguien me había golpeado la cabeza.Grité para que alguien me escuchara...las horas pasaron y nadie acudió.Él sabía que podía morir por desangrarme.La herida era profunda.Yo no hice nada para impedir que muriera,que me muriera.Sentí(sintió) que nos mataron por haber caminado tanto,por haber reído y más...por haber llorado.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Nacer
Todos agacharon sus cabezas,formaron en línea y estiraron sus manos para abrir sus palmas y recibir la pastilla morada.Felipe había dejado de andar paseando por las calles empapadas de sangre nocturna y decidió quedarse en casa, por lo menos esta vez. Sabíamos, que no duraría por mucho tiempo y el sueño se rompe nuevamente.Colgué algunas mantas en el jardín, para ventilarlas del polvo agresivo y discriminatorio, el cuál, me recordaba que vivía en una casa de esquina. Se coge un vaso para llenarlo de agua.Los pasos de la bondad no existían en casa,Felipe menos.Recorté con ansias revistas de chicas de los 60,para poder pegarlas en el muro del garage que estaba construyendo.Me estorbaban los pensamientos absurdos y extraños de Felipe, y cada vez que ponía mis pies en la cama,él estaba sentado comiendo ensaladas de todo tipo.Llenando el vaso con agua(de agua).Transcribiendo poemas de la noche, me senté para oír las aves pelear y luchar por su territorio.El agua empapando la pastilla en la boca.Le sugerí excavar en el patio para saber que olor salía del jardín.Felipe tenía mucha fuerza y la polera la dejé toda sudada.Se toma la pastilla y el vaso cae en la cocina.Felipe termina de excarvar.Me hace un gesto para poder mirar dentro del hoyo recién hecho.Me acerco cauteloso y la putrefacción sale de inmediato.Estaba una señora con los brazos estirados y encima un niño acurrucado.Me saco la polera y los cubro para que el frío no lastime más.Cierro la ventana,mientras Felipe se va de la casa.Otra noche soportando el polvo y el olor a putrefacción.
lunes, 3 de mayo de 2010
Silencio Cómodo
En mis palmas se encontraba el odio fugaz con que me guió a cometer tal crimen. La maté por dentro,enrollando su dignidad hacia su cuello,cortando su sentir y permitiendo que sus sueños se llenaran en sangre. Se sentaron todos a la cena. Yo me postulaba como el heredero al trono,por lo tanto,"El rey Arturo" de ese entonces, era yo. A mí derecha se escribia, la historia de Rocío, una joven bella, amable y de muy buen carácter,también destacando su interés por las pinturas y las letras.Sentía que Miguel la observaba atentamente, ese es mi hermano mayor,era modelo para los alemanes Nazi con su ideología basada en la onda retro,postulada más adelanta, por el gay de Morrisey. Tenía una complejidad en su ojo derecho, que cada vez que se ponía nervioso, le lagrimaba como si le estuvieran dando con el puño más grande del antifascismo.Mi tío, Isabello (Nombre para algún Altazor) venía de Italia. De una región que no me acuerdo y no me interesa.Tenía modales muy extraños, como dejar sus zapatos en la puerta de su habitación rellenos de diario del día anterior,dando una posibilidad tan inmensa a la buena suerte, que yo prefería jugar un cartón de lotería.Además, el tío Isabello era el último en pararse de la mesa. Quedaba inmóvil varios minutos,aplastado quizás por gigantes de su mente. Isabello decía, que lograba comunicarse con el futuro,que sus manos siempre estarían heladas y quebrajadas por el frío.
Pasaron semanas donde sentía que estaba completo, que estaba Feliz. No hubo momento, que recordara el accidente donde mis padres fallecieron por culpa de ellos.El día viernes después de... entré al baño y al momento de mirarme al espejo,sentí que otra persona con estos mismos ojos y cara se observaba.Hubo un inmenso momento de agonía,desconocimiento,arrepentimiento y angustia.Las manos frías aparecieron sobre mis hombros, esas quebrajadas por el frío.Desaparecieron para meterse en mi cabeza,transpirar helado,huir por un instante del daño con esos autos clavados al piso llenos de nieve y amargura.Fingí estar bien y le pedí que se fuera, que no volviera más. En ese instante, desaté mis manos para poder pelear contra mi enemigo,pero juró que no volvería,lo juró como un marica.Me sequé la cara de la duda y salí a caminar. Encontré a Rocío en un parque lleno de árboles bien dotados de su bienestar verde.Me senté al lado de ella para poder sentirme en calma y su cabeza cayó al vacío de la extrañeza en la costumbre. Procuré tomarla con cuidado y llevarla donde Isabello, que él sabía de estas cosas.Me dijo que había que dejarla tranquila y que tuviera calma.Tomó la cabeza y la dejó debajo de la escalera,mientras el cuerpo lo dejó sentado en la silla de patio, que queda justo al frente de la familia Petterson, la más honorable de la ronda de estúpidos de la ciudad.Nunca supe porque lo eran.Mis teorías eran dos. La primera,por la facilidad de su hija de darle felicidad gratuita a los hombres de la cuadra y la segunda la seguridad del señor petterson fundada en su poder en los negocios del papel de biblia y el polvo blanco.Durante ese lapso de reflexión envidiosa(con harta envidia) entra Miguel desesperado por encontrar su reloj blanco lleno de diamantes y autografiado por su adinerado idolo del movimiento que la rompe. Le dije que Rocío habría sufrido un resfriado y que su cuerpo andaba pensando por sí solo dentro de la casa. No me dio ninguna certeza de haberme escuchado, se fue para el baño y salió gritando hacia la calle.Después de ese episodio tan intimo,logré conseguir que mis sueños volvieran a estar en paz,por lo que los concilié por un largo momento.
Desperté con mis manos congeladas, con mis uñas más sucias,largas y con mi aliento más desgastado por los poderes politicos de ese entonces.Me levanté y mi cuerpo se quejaba de las calles largas sin luces en la ciudad, de los animales que no tenían algún lugar donde cobijar esa noche.Sentía que todo había cambiado,también él. No necesitaba algún amigo filudo para descuartizar mis ganas de hacer justicia.Realmente sentía que tus percepciones de la vida habían cambiado para hacer que fueran normales.Miré a mí alrededor,conseguí que mi cama tuviera una mezcla de colores.Reí por un segundo, para amenizar mi pena de estar solo, de seguir en pie sin algo seguro.Abrí aquella puerta que me separaba de lo mío, lo de él.Subí las escaleras construidas con esfuerzo y sacrificio,subí lento para sentir cada peldaño de la victoria.Me acerqué al flamante sol, lo miré con júbilo(texto biblico)y reaccioné ante mis miedo.Corrí hacía la punta de mi todo, de el de todos y abrí mis brazos para algo sorprendente. Experimenté el viento que me decía al oído que ya no lloraría más y abracé el cemento para despertar.Seguí soñando para conciliar la ternura de sus brazos...
Pasaron semanas donde sentía que estaba completo, que estaba Feliz. No hubo momento, que recordara el accidente donde mis padres fallecieron por culpa de ellos.El día viernes después de... entré al baño y al momento de mirarme al espejo,sentí que otra persona con estos mismos ojos y cara se observaba.Hubo un inmenso momento de agonía,desconocimiento,arrepentimiento y angustia.Las manos frías aparecieron sobre mis hombros, esas quebrajadas por el frío.Desaparecieron para meterse en mi cabeza,transpirar helado,huir por un instante del daño con esos autos clavados al piso llenos de nieve y amargura.Fingí estar bien y le pedí que se fuera, que no volviera más. En ese instante, desaté mis manos para poder pelear contra mi enemigo,pero juró que no volvería,lo juró como un marica.Me sequé la cara de la duda y salí a caminar. Encontré a Rocío en un parque lleno de árboles bien dotados de su bienestar verde.Me senté al lado de ella para poder sentirme en calma y su cabeza cayó al vacío de la extrañeza en la costumbre. Procuré tomarla con cuidado y llevarla donde Isabello, que él sabía de estas cosas.Me dijo que había que dejarla tranquila y que tuviera calma.Tomó la cabeza y la dejó debajo de la escalera,mientras el cuerpo lo dejó sentado en la silla de patio, que queda justo al frente de la familia Petterson, la más honorable de la ronda de estúpidos de la ciudad.Nunca supe porque lo eran.Mis teorías eran dos. La primera,por la facilidad de su hija de darle felicidad gratuita a los hombres de la cuadra y la segunda la seguridad del señor petterson fundada en su poder en los negocios del papel de biblia y el polvo blanco.Durante ese lapso de reflexión envidiosa(con harta envidia) entra Miguel desesperado por encontrar su reloj blanco lleno de diamantes y autografiado por su adinerado idolo del movimiento que la rompe. Le dije que Rocío habría sufrido un resfriado y que su cuerpo andaba pensando por sí solo dentro de la casa. No me dio ninguna certeza de haberme escuchado, se fue para el baño y salió gritando hacia la calle.Después de ese episodio tan intimo,logré conseguir que mis sueños volvieran a estar en paz,por lo que los concilié por un largo momento.
Desperté con mis manos congeladas, con mis uñas más sucias,largas y con mi aliento más desgastado por los poderes politicos de ese entonces.Me levanté y mi cuerpo se quejaba de las calles largas sin luces en la ciudad, de los animales que no tenían algún lugar donde cobijar esa noche.Sentía que todo había cambiado,también él. No necesitaba algún amigo filudo para descuartizar mis ganas de hacer justicia.Realmente sentía que tus percepciones de la vida habían cambiado para hacer que fueran normales.Miré a mí alrededor,conseguí que mi cama tuviera una mezcla de colores.Reí por un segundo, para amenizar mi pena de estar solo, de seguir en pie sin algo seguro.Abrí aquella puerta que me separaba de lo mío, lo de él.Subí las escaleras construidas con esfuerzo y sacrificio,subí lento para sentir cada peldaño de la victoria.Me acerqué al flamante sol, lo miré con júbilo(texto biblico)y reaccioné ante mis miedo.Corrí hacía la punta de mi todo, de el de todos y abrí mis brazos para algo sorprendente. Experimenté el viento que me decía al oído que ya no lloraría más y abracé el cemento para despertar.Seguí soñando para conciliar la ternura de sus brazos...
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