domingo, 20 de enero de 2008
Cuando tenía 5 años
Despertaba cada noche. Los relojes se venian encima, uno tras otro y sólo el agua bendita derramada en mi cara me devolvía los pies a las almohadas. Sólo recuerdo de un sueño, en el cuál los escritos se encontraban afuera de mi casa y reclamaban algo así como " carlos eres un mal nacido", yo nunca entendí el por qué, hasta ayer. Era la casa de las flores y estaba escrito en el cemento que golpea con más fuerza cuando aparece el sol , pero un poco difícil de percibir por el olor azufre ya pasado en ese lugar. Tres años con esos mismos olores en la nariz y en la ropa, un poco de agua para despertar y unos santos que nunca ví en mi habitación.
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