-¿Escuchaste eso?
-No, yo no he escuchado algo. Pero sigueme contando...¿Cómo puedes alzar tus manos sin que duelan?
-No lo sé, yo sólo lo hago y ya. No hay tanta ciencia en eso.
- Pero enseñame, de verdad. Tú sabes más que nadie que lo necesito
-Si sé que tú necesitas de esto, pero no pases a la siguiente puerta, si no abriste la anterior, ¿comprendes?
-No, pero eso da igual, él ya llegó y está listo para llevarme.¡adiós! y ¡buena suerte!
¡Gracias!, y ¡suerte también!
Cuando empezaba a trozar los gigantes de la mente de aquél hombre, llegó otro desconocido para quedarse en la suya. Él tuvo que irse y otro se ha quedado más de veinte años, "otro" no se ha marchado, pero todos esperamos que se vaya pronto.
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