Se trataban de agrupar cada cierto tiempo en las piezas que se encontraban detrás de esa escarcha ya olvidada. Miraban perplejos para ver si sus dientes que nunca mudaron, podrían convertirse en negros al igual que su padre(al igual que el tuyo también)y al entrar a esa oscuridad que brillaba en sus ojos, siempre miraban a la izquierda en señal de mentira. Despertaban atrofiados, despertaban sin salidas aunque miraran y construyeran castillos inmensos llenos de felicidad, despertaban con ganas de llorar, al igual que algunos lo hacen antes de acostarse, despertaban porque tenian que despertar...despertaban para y con [el gran hijo de puta] que los vigilaba; sólo ellos lo sacaban de sus camas y manejaban sus manos para que hicieran labores domesticas.A pesar de tanto balde y tanta cara mojada desde temprano, sus manos seguían secas y sus caras seguían dormidas por la caída de los dientes de esos que seguían sentados en la oscuridad moldeando los cables, aprentándolos y también mordiendo para hacer más daño, para que los que eran visitantes, se sintieran peores de lo que ya eran.
Ahora todos se sacaron las poleras y las mujeres sus vestidos para poder nadar en el agua que esperaba impaciente desde toda la vida, desde que el sol se puso con estrellas y dieron luz a ese lugar oscuro que son los dientes sueltos, los cables y la culpa que llevo.
lunes, 26 de noviembre de 2007
domingo, 11 de noviembre de 2007
Ella alzó mis manos para poder volar
Sostiene gira vuelve mira y todo lo demás que nunca otro ente pudo hacer. El viento sopla con mucha fuerza porque los vehiculos están a varias distancias de los latidos que son más fuertes cada vez y ellos miran con extrañeza por estar tres años distantes pero con nuestras manos apretadas que son una y que no son de otros(as). Al pasar por la orilla de esa delgada linea llamada vereda la silueta te sigue y la sombra se esconde entre los vestidos que al revés juegan un papel central en medio de un cuento desconocido para los muchos lectores que dicen autodenominarse. Pero caigo en lo dulce ahora caigo y elevo mis manos hacia lo que está tan alto y sobre mi cabeza respiro respiro y lo vuelvo hacer al igual que beso tus labios que los beso para poder sacarte lo que llevas dentro y dejarmelo para siempre. Al doblar a la esquina de la casa de las escaleras gigantes con un piano al centro y que tus manos suavizan al andar, pero atrás-a-la-vuelta-de-la-esquina sin rodeos te pido un beso y tu me dices un "no" y quito mis manos para poder dartelas y quitar ese piano que está al centro y ponernos en ese lugar con luces de colores y un jurado que no nos evalúe.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Dos colores en tus labios para cada beso que me das
-¿Escuchaste eso?
-No, yo no he escuchado algo. Pero sigueme contando...¿Cómo puedes alzar tus manos sin que duelan?
-No lo sé, yo sólo lo hago y ya. No hay tanta ciencia en eso.
- Pero enseñame, de verdad. Tú sabes más que nadie que lo necesito
-Si sé que tú necesitas de esto, pero no pases a la siguiente puerta, si no abriste la anterior, ¿comprendes?
-No, pero eso da igual, él ya llegó y está listo para llevarme.¡adiós! y ¡buena suerte!
¡Gracias!, y ¡suerte también!
Cuando empezaba a trozar los gigantes de la mente de aquél hombre, llegó otro desconocido para quedarse en la suya. Él tuvo que irse y otro se ha quedado más de veinte años, "otro" no se ha marchado, pero todos esperamos que se vaya pronto.
-No, yo no he escuchado algo. Pero sigueme contando...¿Cómo puedes alzar tus manos sin que duelan?
-No lo sé, yo sólo lo hago y ya. No hay tanta ciencia en eso.
- Pero enseñame, de verdad. Tú sabes más que nadie que lo necesito
-Si sé que tú necesitas de esto, pero no pases a la siguiente puerta, si no abriste la anterior, ¿comprendes?
-No, pero eso da igual, él ya llegó y está listo para llevarme.¡adiós! y ¡buena suerte!
¡Gracias!, y ¡suerte también!
Cuando empezaba a trozar los gigantes de la mente de aquél hombre, llegó otro desconocido para quedarse en la suya. Él tuvo que irse y otro se ha quedado más de veinte años, "otro" no se ha marchado, pero todos esperamos que se vaya pronto.
jueves, 1 de noviembre de 2007
Allá en esquina(quizás tu dios no te eligió)
Me miras como si tuviera que tener algún poder o juicio sobre lo que él eligió o no, sobre si los pastos verdes se dirigen hacia las manos de los rayos solares para ver si pueden tocar cada venda que en tus ojos está. Quisieras poder tomarlo del cuello y preguntarle tantas cosas que él te prometió , pero que nunca se cumplieron. Desatarle esa boca que nunca se pronunció para darte una buena explicación sobre lo sucedido dentro de unas pocas horas. Si sé que quisieras mil veces que yo no existiera para que puedas hacer una soga al cuello y dirigirte a las manos que en llenas de vendas(en tus ojos también) están. Yo no trato de desatarle la boca a él, sólo trato de que cada vez puedas ver más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)