jueves, 13 de septiembre de 2007
Rockstar
Me imagino que cuando las guitarras suenan contemplando las cabezas en forma perfectas para la dominación, en la forma de cerrar los ojos y saber que están ahí, que el respiro anula los pensamientos porque el olor a vainilla se puede hasta ver como entra en tus narices y te succiona la esencia de ser, esas guitarras de las que hablo sólo las pueden ver algunos pocos. Movimientos pelvicos y quizás algunos gritos que no molestan y ellos no se imaginan el poder que tienen , ni la situación que provocan.Ver las cosas desde el escenario, es muy distinto que desde el público, porque desde las guitarras escandalosas se ocultan una serie de deseos que quizás son más ambiciosos que el del oyente(como un par de aguas minerales sin gas), en cambio desde el público sólo quieren abrazar a esos idolos que por fin pisaron sus tierras.Una pareja de novios, unos par de amigos inseparables, y mucha más gente agradecería una canción más de la prevista, pero ellos,¿qué agradecerán?. Me gustaría ser un rockstar, al igual que muchos soñadores, pero por lo pronto, hacer música para mí y para algunos pocos, creo que eso es lo más importante.
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