domingo, 30 de septiembre de 2007

Me mordí la lengua

Un poco más, un poco más acelerado y su cara cambió al verme. Nunca lo había visto llorar y sus brazos apretaron con fuerza mi espalda, con mucha fuerza. Lloraba el niño en mi hombro y me pedía que no lo dejara. A veces siento que no puedo más...como ahora.

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