Ahí estaba. Su mirada tierna y mi pecho que se abre como una sensación de dolor y placer. Me quedé dormido muy tarde, pensando en lo que nunca podía ser. A cada pensamiento un puñal que se clavaba ondo y no sabía si dejarlo ahí. Hoy en la mañana decidí retirarlo, decidí retirarlo para que no me viera como un tonto( no lo quiero ser de nuevo), para no volver a verla con otros ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario