martes, 31 de julio de 2007
Esper- Ansia
Entre la nariz y el mentón, no podía tocar. Lo deseaba a cada instante, a cada momento. Mis intenciones eran puras, se los juro. Oí en su espalda la inocencia que la detenía para dar un beso, en cambio por mi parte, los gramos me consumían el deseo. Ella me decía que pararamos allí para llenar el estanque de bencina y comer algo después del largo viaje. Mis deseos se reprimían con la pastilla diaria. Desperté sudando y ella me tocó la mano. El efecto me duraba ocho malditas horas y después la conciencia se tornaba consciente. Tomé su mano, la tomé decidido. Sentí los labios de la perdición. En ese momento viaje por el pasado y futuro al mismo tiempo, un caos. Mi cuerpo se empezó a hundir con mucho peso sobre su cama, sobre la cama que me tenía postrado por varios años. Desperté llorando, pidiendole que me dejara en paz, pidiendole que no me hundiera más en ella.
jueves, 26 de julio de 2007
Quitando puñales
Ahí estaba. Su mirada tierna y mi pecho que se abre como una sensación de dolor y placer. Me quedé dormido muy tarde, pensando en lo que nunca podía ser. A cada pensamiento un puñal que se clavaba ondo y no sabía si dejarlo ahí. Hoy en la mañana decidí retirarlo, decidí retirarlo para que no me viera como un tonto( no lo quiero ser de nuevo), para no volver a verla con otros ojos.
martes, 24 de julio de 2007
Niño
Es el más recatado de todos. Juega con sus pensamientos, o sus pensamientos juegan con él. Su mirada al suelo y un poco de ayuda. Sus ojos color marrón, sus manos grandes y de campo. Se pasea por su comuna con mucha tranquilidad. Sus interiores está lleno de gente humilde y de trabajo, aunque no exento de ladrones. Sus casas arregladas con el mayor orgullo posible, al igual que su andar. Camina no tan erguido, lento y mirando al suelo(al igual que yo). Su sonrisa tan inocente como la de un niño, es un niño. En sus brazos un poco de frío y sus disculpas a cada domingo, después de un par de cigarros y un vaso de bebida. Cualquier ropa le sirve, eso no importa. Importa más el cariño que le falta y que se lo deben todos, absolutamente todos. Otro día y la guerra empieza temprano. Mil lamentos antes de tomar desayuno, otros mil al ayudar a cocinar para la hora del almuerzo. Hora de la medicina(esa que dice que puede curar), es una pastilla azul y redonda. Se la toma sin ningún reclamo. Sus aspiraciones son muchas. Sacar cuarto medio y una carrera. ¿Por qué no?. S u día a terminado, y sus expectativas se van reduciendo al atardecer, pero rejuvenecen de un impacto al amanecer. Amanecer que temo. Llamada por teléfono e intento de suicidio. No te preocupes,(falsa tranquilidad) todo va a estar bien...todo. Calma a su corazón y otra vez me pide un dulce. Séptimo día y una cicatriz de desesperanza en su antebrazo izquierdo, que resuena en mi mente. Ahora él me dice que todo va a estar bien, ahora él me dice que no pierda esperanza. Ya no pedí nada más. Ya no pido más.
viernes, 20 de julio de 2007
Te invito a un paseo
En estado de coma se encontraban las plegarias de tantos años, en sorteos desafortunados estaban los dolores arremetidos contra el pasto seco. De blanco ella, con su delantal rosado( parece que era algo así) y mostrando la gigantesca casa( que no se compara con lo que hay ahora) y una cara llena de felicidad. La visité en tres sueños. El primero de ellos fue una visita silenciosa a su mansión, no me la mostró por dentro, nunca me la mostró por dentro. Era inmensa casa y con una reja muy baja ( como dando a conocer que no había gente mala). En sus alrededores pasto y un poco de llanto( en mis ojos). Me tomó de la mano y su perfume era el olor a pan amasado que tanto me gustaba, que tanto trabajaba. Me llevó por las praderas y nos sentamos a conversar. Me puse a llorar y le dije que la amaba. Su silencio me descolocó( esperaba respuesta). Se paró y me dijo que me tenía que ir( tenía que despertar). Yo nunca la quise dejar sola, no la quería perder otra vez. No la solté, sus cabellos blancos me sacudieron y me dió un grito que ahora puedo contar. Desperte sudando y con sensación de haberla tocado. El segundo encuentro fue en un tunel. Yo estaba tirado en el piso sin saber porque, ella me cobijo en sus brazos y me apretó con sus anillos en mi espalda. Lloramos en minutos incontables. Después de eso no recuerdo( ya ha pasado bastante). Y el último respiro de esperanza es el peor. Estaba sentada en lo que se puede llamar "purgatorio" y para entrar al reino tenía que responder preguntas. Entonces llegaba a mi cama y me preguntaba la batalla de no sé que , en el lugar de donde nunca alguien ha escuchado. Mi respuesta fue un no y sus pies cansados caminaron al juicio. Desde ahí que la vieja no me ha vuelto a hablar, desde ahí que no siento el mismo sabor del pan y de las cosas simples. Desde ahí que no sé las cosas simples.
miércoles, 18 de julio de 2007
city and colour
Medio hermano
Quizás nunca lo busque porque el espermio decidió irse por la ruta más fácil. Me imagino estar sentado en un parque y él pasando delante de mí como de costumbre. Lo miro y el no se inmuta. Pasa otras cien veces(como burlandose de la trágica vida de mis padres) y mis temblores musculares se hacen cada vez más intensos. Dos mitades. "Medio hermano" es como si la división fuera exacta, es como si mis mareos (y los suyos) estuvieran unidos por un hilo invisible. Algunas casualidades por el aire, al igual que esta( al igual que otras), que pasan quizás más de cien veces y se burlan de toda la vida de todos. Algunas veces las atrapamos por un choque ocasional. Levantamos los papeles del suelo y ellos también, nos piden disculpas y nos invitan a tomar una taza de café o a comer un pastel. Si acepto, se firma un contrato que dura un par de horas. En esas horas te encuentras con gente que era imposible "toparte" en un lugar tan deshabitado y lejano.Pero a cambio de esa jugada planteada por la casualidad, tienes que regalarle tu tolerancia para que se burle de ti. Quizás pasará más de cien veces y no lo verás. Pasará más veces para que no lo vuelvas a encontrar, al igual que mi medio hermano.
miércoles, 11 de julio de 2007
jueves, 5 de julio de 2007
Otros algunos
Hundiendo mis antebrazos y nunca paras. No lograba verte, no lograba oírte. Mis melodías no te decían nada, mi cara no te decía nada. Siempre esperé a que me apretaras la espalda, pero sólo eran los antebrazos. En ese entonces, sólo lo apreciaba, porque la flor multicolor se hundía, se movía y trataba de decirme algo. Recibí visitas, eran las cartas que me acompañaban desde siempre. No había nada escritas en ellas, ya no. El tiempo borró todo sobre ti, también sobre mí. No olía a nada que pareciese familiar, no olía a nada que me detuviera a pensar. Tus manos seguían en mi cuerpo y las cartas estaban derramadas en...mente en blanco. Solías pasar primero al comedor y después a mi dormitorio. Sentía tus pasos, lo único que recuerdo, lo esencial. Me dabas un beso bien amargo, Me apreatabas de igual forma, pero aún así, nada era familiar.Me apretabas la cara con tus tacos italianos, esos tacos que eran de la "gente de bien". No te dolía, no te arrugabas. Algunas veces me paraba para tirarte a la cama y hacerte el amor, otras, me tirabas al charco para disfrutar de mí dolor .Siempre supe que nunca supe nada, ríes y lloras al mismo tiempo, Al tiempo de que todo se levantó en la punta de un famoso cerro y de ahí te lanzastes conmigo. Estabas en el aire disfrutando del viento, yo abajo y tú arriba, así como nos gustaba, como nos gustaba. Trataba de desabrochar lo que siempre me costaba, que me dolía la garganta, hasta siempre. Tú me presionabas más de lo normal, broche resuelto y el viento me secaba la cara. De un lado a otro pasábamos, de un lado a otro tus pensamientos se revolvían con los míos, de un lado a otro la imagen se iba desfigurando. La primera línea estaba apareciendo:"Tus pasos no irán más allá, tus caricias me despertaron, esto no es más que un..." .Ya no se podía ver más, tomé la carta y la guardé por diez años, esos diez años que cumplen una función aproximativa. Durante ese tiempo recordaba que habías muerto de una caída trágica, en la cuál me salvé por tu cuerpo. Disfrutaba intrusear tus cosas al llegar el fin de semana. Me divertía observar "el arriba y abajo , eso que tanto nos gustaba". Me reía cada vez que la tomaba y cuando pasaba eso, las cartas guardadas descifraban cada letra de tu corazón. Aproveche de reírme cada vez que podía, aproveche que cada risa ayudaba a descifrar tu mayor secreto, tu mayor carta. Terminé acostado con un dolor de estómago, pero con carta en mano y leíble. Estaba toda empapada, llena de ilusiones y frustraciones. Al verme se rió de mí, se levantó erguida y siguió con su historia., siguió contandome sus secretos. Me llegué a enterar que al dormir, ella me acariciaba el pelo, que me olía de pies a cabeza, que no podía soportar la idea de que nunca podría alcanzarla, nunca. La última línea, (entre mis manos ardiendo) la iba leyendo(con mucho nerviosismo). Llegué a la parte en que el dolor de abdomen se iba intensificando más y más. Primera y última lágrima( que completaba el empapado completo de la carta) y el suspiro que no me llevó a alcanzarla, pero sí a mirarla de frente.
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